LA REINA ISABEL LA CATÓLICA VUELVE A GUADALUPE
El próximo sábado, 25 de febrero, Guadalupe rendirá un sentido homenaje a la Reina Isabel La Católica, instalando un busto-monumento en la entrada del Monasterio, organizado por el Capítulo de Nobles Caballeros y Damas de la Reina Ysabel La Católica y Academia de la Hispanidad, con motivo de la estrecha relación que unió a esta soberana con este Santuario Nacional, al que ella gustaba llamar su "Paraiso".
A tan señalado encuentro asistirán, además de la Comunidad Franciscana, la Consejera de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura, Trinidad Nogales, el Ayuntamiento de Guadalupe, la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe y la Real Sociedad Colombina Onubense.
Los actos comenzarán a las once y media, en el atrio basilical, con la recepción del Capítulo de Nobles Caballeros y Damas de la Reina Ysabel por parte de la Junta de Gobierno de los Caballeros de Guadalupe. A las doce, se celebrará solemne misa en la Basílica, que presidirá don Ángel Rubio Castro, obispo de Segovia. Al finalizar se ofrecerá a Nuestra Señora de Guadalupe, la Medalla de Honor del Capítulo. Hacia la una de la tarde, en la sala capitular del monasterio se celebrará Capítulo y corona poética a la Virgen de Guadalupe, a la Hispanidad y a la reina Isabel.
Posteriormente, a las dos de la tarde, se inaugurará el busto-monumento de Isabel La Católica, donación del Capítulo al Monasterio, colocado en la portería del Monasterio, con el fin de que los miles de turistas que durante el año pasan por este Patrimonio de la Humanidad, tengan constancia de la presencia viva de esta Reina Católica, que tuvo en Guadalupe, su lugar de descanso, su amparo, su protección y donde fraguó la unidad de España y firmó las sobrecartas urgiendo el descubrimiento del Nuevo Mundo, cuyo legado documental sobrepasa los ciento cincuenta documentos, algunos tan importantes, como la carta en la que comunica al prior de Guadalupe, la conquista de Granada o la que pide a la Comunidad Jerónima le envíe viandas y frutas frescas para su Rey, Fernando El Católico, quien había sufrido un atentado en Barcelona, o sus últimas voluntades, en cuya última clausula la reina estableció "que sea puesto en el Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe para que cada e quando fuere menester verlo originalmente, lo puedan allí fallar".
Finalizara dicho homenaje con una comida de hermandad en la Hospedería y una visita guiada por los distintos museos del Monasterio, donde los más de doscientos participantes podrán visualizar aquellos lugares por los que La Católica, visitó más de 20 veces, admirar el precioso Terno del Tanto Monta, los cantorales miniados, en los que aparecen retratados Isabel y Fernando o el tríptico de los Reyes Católicos, obra renacentistas de escuela flamenca.
